Buscar en este blog

10 de marzo de 2013

EN VOZ ALTA




Los solitarios hablamos siempre en voz alta: no tenemos quién nos escuche. Entablamos diálogos con nosotros mismos y, de repente, un día nos encontramos hablando por tres o cuatro personas distintas. En este punto nos preguntamos si hemos empezado a enloquecer o simplemente desarrollado nuevas capacidades de desdoblamiento.

Nuestros temas de conversación monológica son variados y complejos. Emitimos opiniones (que a nadie importan), dictamos sentencias (que nadie cumple) hacemos bromas (de las que nadie ríe)… Hablamos en  voz alta para sentir que no estamos solos (aun cuando nos encontremos en lugares públicos). 






2 comentarios:

  1. Para los seres solitarios, el tiempo locura todo. Y sí, aquellos solitarios rodeados entre un mar de personas pero aislados en un soliloquio permanente. Aquellos solitarios que nos sabemos solos, pero no abandonados. "Mi soledad nunca ha estado mejor acompañada."

    ResponderEliminar
  2. La soledad por elección es una buena compañía.

    ResponderEliminar