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3 de julio de 2013

¿DE VERDAD?






Nos encantan las mentiras si están dichas de verdad.
Love of Lesbian

La realidad es una y sólo una. Lo que la hace aparecer distinta es la percepción que tenemos de ella y el cómo nos afecta. Justo por ello de alguna u otra manera vivimos manipulándola a nuestro antojo y/o conveniencia. Es decir, vemos lo que queremos ver, interpretamos las cosas como preferimos para empatarlas de acuerdo con nuestras expectativas.

Incluso alteramos nuestros recuerdos –cuando no los inventamos- pues leemos el libro de la vida en el lenguaje que más se acomoda a nuestros deseos.

El problema no está en la tergiversación, sino en el hecho de que al mentirnos a nosotros mismos, muchas veces terminamos por convencernos de la mentira. Terminamos dando por real y verdadero algo que inició como una construcción personal.

Y andamos por la vida jugando a ser felices -o no- con estos artilugios. Saltando de un lado a otro de la frontera entre la realidad real y la que hemos construido en nuestra mente, hasta que en ocasiones perdemos la noción de lo que es real y lo que es ficticio y nos convertimos en protagonistas de una vida que quién sabe si en verdad hemos vivido...


Y... ¿qué tan real es tu realidad?